31 marzo 2011

MARIPOSAS

Mariposas que baten sus alas, libres y elegantes...

Antaño, no fueron tan hermosas...


No pintaron sus alas con el azul del cielo, del mar, con el color de las flores, del viento, del aire o de las ilusiones...

No surcaban los cielos, pues habían de esperar el cambio, esa etapa de oscuridad y de incertidumbre, sin saber que les espera...
Pero mereció la pena la espera y la angustia, ya que, una vez desplegadas sus alas, pintan el cielo con sus maravillosos colores, con su sosegado ritmo...
Son libres para volar, para viajar a campos más verdes, más extensos... pero curiosamente, se quedan cerca del hogar...

Mariposas sin vida, sin alma... Nada puede copiar la belleza real...
Un ser inerte puede ser bello, pero sin esencia, sin luz, sin alma...
No pueden desplegar sus alas, disfrutar de la naturaleza... y sin embargo, las admiramos, cual muñecas hermosas, cual fotografía que nos enseña el mar, pero no puedes tocarlo, no puedes sentir como te mojan las olas, no puedes oler el mar, no puedes sentir el sol en tu rostro...
A veces nos conformamos con esa fotografía, sin salir a experimentar lo bello que es un atardecer en la playa, en la montaña, en la terraza de tu hogar...
En un mundo saturado de imágenes, de tecnología, de superficialidad... vivimos sin vivir, sin sentir, sin experimentar lo que se siente mojando nuestros pies en la playa, sintiendo la arena bajo ellos, el sol...
En una vida, se pueden hacer muchas cosas, hoy, tal vez recordar que sentimos cuando sonreimos, recordar a los que luchan por no dejarnos, aunque su fin sea inminente, recordar tiempos mejores, pero sin dejar de poner la vista en el mañana y en esos momentos felices que aún nos esperan... Hoy toca mirar al cielo, por si ves esa mariposa que con el batir de sus alas, te recuerda que el mundo está ahí fuera, esperando a que tú lo experimentes, lo vivas y lo sientas plenamente. Hoy toca disfrutar de la vida, de esa vida que algunos empiezan y otros finalizan sin remedio. Hoy toca sonreir, de nuevo, por que estamos vivos.

09 marzo 2011

UN NUEVO DIA


UN NUEVO DÍA, UNA SONRISA, UNA OPORTUNIDAD

Sigo de reposo, de relax, de aburrimiento... en definitiva, de baja...
Me aburro, me enfado, me irrito, hay veces en las que no me aguanto ni yo... pero no me queda otra opción más que esperar y reposar...
Ver como pasan las horas, los días, las semanas, sin poder hacer nada, sin ganas de hacer nada...

Y lo peor es que duele... intentas moverte, volver a a normalidad, hacer algo para ocupar el tiempo, pero el hacer algo se traduce en un dolor puñetero en cuanto me siento y me quedo quieta.

No duermo bien, hay veces que si, veces que no, unos días mejor, otros peor... y me agobio.
Supongo que todo pasará pronto, con ejercicios, con fisioterapia, pero no puedo evitar desesperarme...
El tiempo pasa lentamente, pero mañana será un nuevo día.
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30 enero 2011

ACCIDENTE

Hoy solo os voy a contar una vivencia, que sucedió el pasado viernes día 28 de enero, a las 06:30 horas.

Salimos de casa, tarde, como casi todos los viernes, después de toda la semana madrugando, suelo notar el cansancio y sobre todo, el sueño... Me costó coger la ropa para vestirme, me lavé un poco y me puse lo que había en el armario, una camiseta, un vestido de punto negro y mi jersey gris. Me dolía el cuello, supongo de haber dormido mal...
Ibamos hablando en el ascensor de que siempre me levanto tarde a lo que le dije a juan que no podía estar lista en 5 minutos, que tenía que despertarme antes. Nos subimos al coche y emprendimos la marcha de cada mañana desde hace años, el mismo camino, la misma autovía.

Al llegar a la curva a la izquierda, mientras miraba hacia delante, vi como el coche se iba contra el quitamiedos de la carretera, creo que patinó ya que estaba comenzando a llover, chocamos una vez contra el lado izquierdo y ahí creo que empecé a gritar el coche giró y volvimos a chocar contra el quitamiedos, esta vez en el lado derecho y el coche empezó a dar vueltas, supongo que por el impacto, se levantó el capó y dimos otra vuelta. Creí que ibamos a volcar y que no saldríamos de esa carretera. El coche paró, juan lo llevó hacia el lado izquierdo de la carretera y paramos. Las luces seguían encendidas y empecé a llorar. Sentí miedo, pánico y pensé solamente mirando a juan, que estábamos vivos.
Bajamos del coche y noté como me temblaban las piernas, el pulso, el corazón...
El único coche que afortunadamente iba por la carretera, paró delante nuestra, a bastante distancia y un señor con el chaleco amarillo puesto se nos acercó por si estábamos bien. Estábamos... Después de preguntarnos si necesitabamos algo y ver que estábamos bien, volvió a su coche. Llamamos a la grúa y llamé a mi madre, que aunque le dije que estábamos bien, no dudó en venir a buscarnos con mi padre.

Toda la mañana pasó como en una nube, con el cuerpo sin fuerzas, como anestesiado.
Han pasado dos días y no puedo dormir sin soñar con un accidente peor, de donde no salimos tan bien parados... Me duele el cuello y no quiero pensar en lo que podría haber pasado, pero no puedo evitarlo...
Lo importante, que seguimos aquí, vivos y que no pasó nada, el coche se llevó la peor parte, pero es solo eso, un coche, algo material reemplazable.

Seguimos aqui... y estamos bien.
Supongo que los malos sueños pasarán.